Cuando una farmacéutica europea renuncia a comercializar un producto en Estados Unidos, el reflejo inmediato del mercado suele ser leerlo como una derrota. El mayor escaparate, el mayor precio teórico, la validación definitiva. Pero la historia rara vez se decide por el tamaño del tablero, sino por el momento de entrar en la partida. Y ahí es donde la decisión de ROVI respecto a Risvan adquiere un matiz que muchos inversores pasan por alto: la compañía ha comunicado que Risvan (Risperidone ISM®) no se comercializará en Estados Unidos tras evaluar las incertidumbres y oportunidades asociadas a ese lanzamiento, y que, en su lugar, prioriza el desarrollo europeo de Okedi.
Este movimiento, que en titulares puede sonar a repliegue, se sostiene sobre una evidencia operativa: Okedi ya está generando tracción comercial. En el mismo paquete de comunicación corporativa, ROVI reporta que las ventas de Okedi aumentaron un 126% frente al mismo periodo del año anterior y alcanzaron 20,3 millones de euros en los primeros nueve meses de 2024. No es un dato menor: más allá de cualquier narrativa, es una señal de que la plataforma ISM® no vive solo en presentaciones de I+D, sino en cuentas de resultados.
La clave está en cómo se interpreta esa señal. Una lectura conservadora diría que ROVI está concentrando recursos donde ya hay ventas y reduciendo fricción estratégica. Una lectura más ambiciosa —y perfectamente compatible con los datos— sugiere que la compañía está intentando convertir Europa en el centro de gravedad de su propuesta en antipsicóticos inyectables de larga duración, antes de abrir otro frente de alto coste comercial y competitivo. ROVI, de hecho, explicita que opta por enfocarse en Okedi en Europa, y en su comunicación llegó a vincular expectativas de potencial de ventas globales para Okedi en el rango de 100 a 200 millones de euros “en los próximos años”.
Lo interesante es lo que esta priorización implica para el “timing” competitivo en Estados Unidos, especialmente en un mercado marcado por la defensa de la exclusividad. En paralelo, el contexto regulatorio y legal en torno a Invega Sustenna (paliperidona palmitato) ha seguido ocupando titulares por la batalla de patentes, con referencias públicas a que su exclusividad se preserva hasta 2031 en torno a determinados derechos asociados. En ese marco, entrar demasiado pronto no es solo un reto comercial: puede ser también un ejercicio de consumo de recursos frente a un incumbente que todavía conserva barreras relevantes.
La decisión de ROVI, por tanto, puede leerse como una apuesta por acumular ventaja donde el retorno es más controlable. Si Okedi continúa mostrando una dinámica de crecimiento similar a la ya reportada, Europa no sería simplemente “un mercado más”, sino un laboratorio comercial a escala real: relaciones con pagadores, adopción clínica, evidencia en práctica, y una curva de aprendizaje que luego se traduce en capacidad de ejecución en otros territorios. Nada de esto garantiza el resultado —y conviene decirlo con claridad—, pero sí ofrece algo que el mercado castiga o premia con rapidez: visibilidad.
Incluso el propio debate público sobre el potencial de Risvan ayuda a entender la dimensión del renuncio. En prensa económica española se recogió que Risvan se movía en estimaciones de potencial de ventas de 200 a 300 millones de euros, y que la decisión de no venderlo en EE. UU. se vinculaba, entre otros factores, a la ausencia de un socio adecuado y a incertidumbres del mercado. Es decir: no estamos ante un silencio incómodo, sino ante una decisión comunicada, explicada y, sobre todo, vinculada a asignación de prioridades.
Para el inversor que mira a 3, 6 o 12 meses, el impacto no está en adivinar si Estados Unidos “se pierde” para siempre, sino en calibrar si el foco europeo permite acelerar el camino hacia una escala comercial más evidente. El mercado puede seguir penalizando la ausencia del catalizador estadounidense por inercia narrativa, pero los datos disponibles obligan a otra pregunta: ¿cuánto vale para una compañía demostrar que su plataforma ISM® se traduce en crecimiento sostenido en un producto ya comercial, con cifras ya reportadas y comparables? Si esa señal se consolida, la interpretación del renuncio puede girar: de retirada a disciplina estratégica.